ESPECIAL GALLEANDO
A lo mejor, lo mejor está todavía por llegar
Por Manuel VieraA los ojos incrédulos de más de diez mil almas todo se formó emotivo: el toreo inexplicable del genio, el valor que enfatiza la belleza expuesta en el raso amarillo del ruedo. Algo grandioso que de ninguna manera se puede atribuir al azar. Un prodigio de pureza que define la tauromaquia del más genial de los toreros.
Nadie esperaba el milagro de la gran obra ante la inmensa soledad del torero delante del cuarto toro de Álvaro Núñez en la corrida inaugural del ciclo estival de toros en la Real Plaza del Puerto de Santamaría. Pero brotó el toreo con el refinamiento de un hacer que va más del lado de lo angélico que de lo humano. Y uno se queda absortó cuando ve pisar la línea de cruce que le lleva a plasmar esas pinturas acabadas a base de ejecutar una tauromaquia valiente y pura. Algo que no se entiende. A eso le llaman belleza.
El gran torero de La Puebla invitó al espectador a contemplar lo mismo que él contempló a escasos milímetros de las astas del toro. A sumarse a la visión del juego de la vida. Es esta la constatación de un arte que propicia sentimientos y provoca la locura. El hallazgo de emociones incontenibles. La incontestable creatividad de un genio. La geometría luminosa del toreo. La sensibilidad con la que reverdece y acrecienta su misterio.
Fue una lidia, inesperada, ornamental y bella, incrustada de oro de ley, pero a la vez de melancólicas fugas al pasado. Una lidia que esconde en su resplandor el enigma que lo arroja a deambular por el universo taurómaco simbolizando el toreo de todos los tiempos. El resultado fue la gran obra maestra comprometida, de claro mensaje artístico, y colmada de solidez y pureza.
Morante de La Puebla es un artista que arriesga delante del toro volviendo cada tarde sobre terrenos pisados mil veces para conseguir el milagro. Verdad y expresividad emblema de la naturalidad. Un toreo dotado de vida que talló como un orfebre el pasado sábado en el coso portuense. A lo mejor, lo mejor está todavía por llegar.