GALLEANDO

¿Será posible?

Por Manuel Viera
miércoles, 8 de julio de 2026 · 06:58

El interés por recuperar, con una gran corrida de toros, el simbólico día de La Hispanidad ha dejado paso a la fascinación por verle lidiar los seis toros sólo a él. A la vista de lo que se dice, y se intuye, la insólita persistencia en hallar la esencialidad sigue firme por quien transita por los caminos del arte, y apuesta por la dificultad que supone torear el encierro en solitario. Afrontar un trance casi heroico y colmado de responsabilidad.

Algunos dan por hecho que el genio cigarrero lidiará él solito la corrida de toros que le ha pedido organizar a José María Garzón para reivindicar la fecha del 12 de octubre en la Maestranza. Y si así fuere, no está de más destacar el mérito del torero de La Puebla del Rio en volver al coso maestrante, después de San Miguel, para cerrar su histórica temporada en Sevilla.

Subrayo, una vez más, la majestuosidad de su toreo y también la dureza de la apuesta si al final la lleva a cabo. Y es posible, porque Morante presta una absoluta atención al detalle. No deja de tener referentes memorables en toreros inolvidables. Le resulta imposible no acordarse de los que hicieron historia en los ruedos. La hizo Rafael de Paula el 12 de octubre de 1987 lidiando seis toros en la plaza de Sevilla. Le cortó las dos orejas al quinto, de nombre “Lebrero”, de la ganadería de Bohórquez. Hará 39 años.

No es casual la conexión artística que ha tenido José Antonio con Rafael. En la obra de ambos hay un paralelismo de creatividad, de sello personal, a pesar de sus universos alejados. Verse en Paula le sirve de referencia para verse a él mismo. Ambos artistas parecen dialogar con parecidos conceptos. Sin embargo, es Morante quien lo hace con suma intención de búsqueda.

Por todo ello creo en la posibilidad de llevarse a cabo lo que ya se sospecha. Y que el toreo del genial artista, esa fantástica “maquina” de inspiración, de percepción sobresaliente, de ingenio despiadado, siga provocando sentimientos emocionales y de admiración continua.