GALLEANDO
Una situación compleja que resolver
Por: Manuel VieraCiertamente, estamos obligados a reconocer el bajo nivel de las novilladas de promoción en la finalizada edición de 2026 en la Maestranza, y las raquíticas entradas que ha tenido la plaza a excepción del festejo final.
Un ciclo que, pese al enorme impulso que le ha dado la nueva empresa y la generalidad de la prensa especializada, no ha calado en un público acostumbrado en los últimos años a llenar los tendidos del coso maestrante. Dudo que haya tenido que ver un imaginado e insuficiente bagaje en los jóvenes acartelados como para no interesar, o convocar, al aficionado deseoso de descubrir nuevos valores, quizás porque muy poco se puede atisbar antes de que salga al ruedo el eral.
Tal vez todo haya sido cuestión de coincidencias: un campeonato de fútbol mundial con absoluto protagonismo español, un calor asfixiante, un adelanto de fecha inusual y, sobre todo, la presencia de las cámaras de televisión en directo. Sin embargo, algo en la selección ha debido fallar y debe cambiar, pese a que las escuelas taurinas apuesten con sus mejores alumnos.
A veces, el ansia por torear, de los que equivocadamente creen menguado el horizonte para satisfacer expectativas, les origina erróneas decisiones. Además de meterse en complicados laberintos de maniobras y cabildeos que les llevan a actuar de forma compleja y preocupante. Los precipitan a estar donde aún no deben estar.
De ahí que las tardes-noches imprecisas e inexactas se repitieran durante los tres primeros festejos del certamen celebrado. El bajo nivel del conjunto de actuantes ha marcado este último ciclo, convirtiéndolo en una situación compleja, con diagnóstico incierto, que se debe solucionar con premura.
Una selección previa, seria y contundente en el campo bravo ganadero, para determinar los dieciocho participantes —si los hubiese— con posibilidades para estar anunciados en la plaza de toros de Sevilla, debería ser normativa impuesta por Lances de Futuro para próximos certámenes.
Con esa sencilla fórmula se evitarían actuaciones ilógicas como las sucedidas en el ruedo en las pasadas noches de los jueves de julio. Bien lo merece el acreditado ciclo sevillano rebautizado con el llamativo eslogan “Rumbo al Futuro”.