GALLEANDO
El Mene, un caso insólito
Por Manolo VieraCuriosamente dejó de torear. Toda esa dimensión de la lidia mostrada en la temporada de 2025, alcanzando el liderato en el escalafón de novilleros, fue escamoteada sin remisión. Ocultado el discurso de su propio toreo. Basta observar esa imbricación ineludible de ausencia en las novilladas. De torearlo todo a no torear nada.
Hay que decir con firmeza que este aragonés quiere y puede ser torero. Su aportación para que así suceda ha sido de primera magnitud. Ofreciendo sólidos argumentos para la credibilidad de su tauromaquia. Ese toreo serio, vertical, puro y clásico con el que supo dar soluciones de manera expresiva a las complicaciones que genera la lidia. ¿Por qué entonces no se ha contado con él siendo lo que es?
Un proceder vergonzoso e injusto, de quienes dicen que manejan los hilos de la Fiesta, con un joven novillero que ha realizado auténticas obras de arte con sus formas emotivas y perfectamente definidas. Original visión de un oficio que ha debido de ir progresando, atendiendo exclusivamente a su lógica. Por lo tanto, no se acaba de comprender cómo uno de los más diferenciales novilleros actuales pasó de la sorpresa ilusionante de un posible torero a la tristeza ácida y mortificante del olvido.
Viéndolo torear, por fin, hace unos días en el certamen de novilladas nocturnas en Las Ventas de Madrid, con ese sello de indudable personalidad, con ese fluir elegante y natural con el que mostró detalles de excelente calidad, pese a la mansedumbre de los utreros, se hace evidente la grandeza de su concepto. El Mene reivindicó su tauromaquia en la plaza más importante del toreo. La atisbó con emotivos fragmentos en una complicada lidia que le ensalzó valores y definió su talento. Una forma de decir y hacer el toreo de hondo calado, profundo y, a veces, interminablemente despacio. Y esto debería jugar un papel determinante para que lograse su objetivo. Dijo no tener prisa en alcanzar el doctorado. La prisa está en resolver este insólito caso y darle sitio en los carteles que por justicia merece.