CORRIDA DE TOROS
Triple puerta grande en Ubrique
Tarde de triunfos y evidente entrega en la plaza de toros gaditana de Ubrique este sábado, 12 de septiembre, donde se lidió un serio y exigente encierro de la ganadería de Adolfo Martín, de juego complejo, deslucido en varios tramos y marcado por la escasez de ritmo y transmisión, obligando a la terna a un soberbio despliegue de técnica, oficio y valor. Frente a la difusa condición de los astados, los espadas supieron exprimir cada opción con firmeza: Octavio García "El Payo" cortó tres orejas a base de madurez y temple; David Galván brilló con maestría y exposición para pasear dos orejas y vuelta al ruedo del segundo de su lote, mientras que Daniel Crespo sumó dos orejas en una labor de entrega, destacando especialmente el último toro de la tarde, un astado de embestida más alegre, noble y con fijeza que le permitió redondear la tarde.
Abrió plaza "Tostadito", un ejemplar de Adolfo Martín al que Octavio García "El Payo" recibió abriéndole los caminos con el capote. El astado demostró ser un animal repetidor en su embestida, con fijeza, humillación y buen ritmo. Se cumplió con acierto en el tercio de varas mediante un buen puyazo, dando paso a un tercio de banderillas que planteó ciertas complicaciones pero en el que el toro confirmó la nobleza y la clase que atesoraba en su viaje. Ante sus condiciones, la faena exigía llevarlo siempre hacia adelante y con la mano abajo, logrando exprimir muletazos de notable trazo. Tras una estocada entera pero de colocación tendida y el posterior uso del descabello, cortó una oreja.
Al segundo de Adolfo Martín, de nombre "Aviador", lo recibió David Galván con notable personalidad, meciéndolo con el capote, llevándolo largo y dándole su sitio. El astado apenas recibió castigo en el tercio de varas, mientras que el tercio de banderillas transcurrió con ciertas dificultades. Tras brindar al público, el diestro inició la faena de muleta con absoluta firmeza, sacándolo a los medios con gran torería y cuajando tandas de largo trazo por el pitón derecho. A pesar de que al animal le faltaba poder, con miradas inciertas, quedándose corto al término de cada muletazo, el torero de San Fernando se impuso con oficio; ya al natural, supo descifrar las complejidades de un animal que terminó rajándose. Una estocada algo más allá de la media estocada, de efectiva ejecución, que rubricó la obra y le valió para pasear dos orejas.
Al tercero de Adolfo Martín, de nombre "Baratero", lo saludó Daniel Crespo con lances a la verónica, topándose con un astado que desde salida evidenció humillación y gran fijeza en su repetidora embestida. Tras sacarlo a los medios, estructuró una estimable faena sobre el pitón derecho sustentada en la ligazón y la verticalidad; al natural, el animal tendía a quedarse más corto, exigiendo llevarlo más tapado y obligando a retornar a la mano diestra para trazar muletazos en redondo de notable trazo. Administró con precisión los tiempos y las distancias propias de la exigente condición del encaste, insistiendo por un pitón izquierdo al que terminó por encauzar con largura y por bajo. Tras una estocada de irregular colocación pero de rápido efecto, paseó una meritoria oreja.
Al cuarto de la tarde, de nombre "Tostadito", lo recibió en el saludo capotero Octavio García "El Payo". El astado evidenció una evolución compleja a lo largo de la lidia, mostrándose desprovisto de ritmo, con una actitud defensiva, muy reservado y desarrollando una embestida áspera a arreones. Sin embargo, pese a la escasez de transmisión en su viaje, el diestro supo llevar su condición noble a medias, extrayendo muletazos ligados por el pitón derecho a base de paciencia y pulso para exprimir al animal. Tras una estocada entera y de rápido efecto, paseó dos orejas.
Al quinto de la tarde, de nombre "Mulinero", lo recibió David Galván en un saludo capotero en el que lució gran inteligencia, toreando con los vuelos de la capa para suavizar las acometidas. Aunque el gaditano logró sacarlo a los medios, el astado tendía a salir suelto al término de cada muletazo, obligando al torero a desplegar una extraordinaria maestría y capacidad técnica para reconducir la lidia y buscar el lucimiento en tablas, el terreno que el propio animal demandaba. Se expuso en exceso ante un animal carente de facilidades, firmando una labor de absoluta entrega y sobrado oficio para administrar sus complejas condiciones. Una estocada de ejecución apurada y menor de media pero de rápido agarre, que requirió del uso del descabello; aun así, la firme labor previa caló en los tendidos, traduciéndose en una fuerte petición de oreja no atendida por el palco, culminada con una calurosa ovación y vuelta al ruedo.
Al sexto y último astado del hierro de Adolfo Martín lo recibió Daniel Crespo con un estimable saludo a la verónica, cuajado de pureza, temple y largo recorrido. Tras brindar su trasteo a los tendidos, se dispuso a iniciar la faena de muleta directamente por el pitón derecho, apostando sin excusas ni probaturas ante un animal que regaló una embestida mucho más alegre, luciendo una notable nobleza y una fija y profunda condición en sus viajes. Una estocada entera que rubricó su notable labor, desatando la apoteosis final y valiendo para cortar la oreja, asegurando así su clamorosa salida a hombros por la puerta grande junto a Octavio García "El Payo" y David Galván.
FICHA DEL FESTEJO:
Ubrique (Cádiz) .- Corrida de toros de Adolfo Martín para Octavio García "El Payo", David Galván, y Daniel Crespo. Entrada: Media plaza.
Octavio García "El Payo", Oreja y Dos orejas;
David Galván, Dos orejas y vuelta al ruedo;
Daniel Crespo, Oreja y Oreja;