FERIA DE LA VIRGEN DE LOS LLANOS
El populismo, protagonista en Albacete
Roca Rey abre la Puerta Grande tras cortar dos orejas incomprensibles. Samuel Navalón destaca cortando un apéndice. Alejandro Talavante se marcha de vacío en un desigual y falto de remate encierro de Daniel Ruiz y Victoriano del Río
Con un lleno de “no hay billetes”, un festivo público llenó a rebosar los tendidos de la Plaza de Toros de Albacete. Un encierro de Daniel Ruiz, remendado con dos toros de Victoriano del Río, esperaba en los chiqueros a la terna más esperada del abono septembrino. Alejandro Talavante, Samuel Navalón y la máxima figura del toreo, Andrés Roca Rey, se enfundaban en sus capotes de paseo para iniciar el paseíllo en el día en el que Albacete celebra su particular “Día de la Tauromaquia”. Por este motivo, durante el paseíllo sonaron los acordes del pasodoble “Dámaso González”, del compositor Guzmán Cárcel, en el día en el que el maestro hubiera cumplido 78 años.
Abrió la tarde Alejandro Talavante con el peor toro del encierro, un inválido que, desde el inicio, mostró su condición y que debía haber sido devuelto a los corrales. Nada pudo hacer con él y se fue a por la espada sin complicaciones. Tras pinchar en cuatro ocasiones, enterró el acero. Evidentemente, el animal fue abucheado en el arrastre.
Muy voluntarioso salió Talavante con el cuarto, al que lanceó de verdad con el capote, dejando una verónica memorable que, al parecer, nadie vio después de la protocolaria merienda. Se marchó de rodillas, intentando justificarse, dando algún muletazo cambiado por la espalda de ajuste, hincado en tierra. Con su inconmensurable mano izquierda dejó sensacionales muletazos, algo a lo que nos tiene acostumbrados. El animal metía la cara, pero poco a poco se fue quedando corto. El extremeño estuvo muy firme con él. Una pena, una vez más, la espada. Talavante se fue de vacío en esta feria 2026, pero los destellos que dio con la mano izquierda al cuarto han quedado ya para la historia.
Con su concepto efectista vimos a Roca Rey, tan arrollador como nos tiene acostumbrados el diestro peruano. Con su primero, un animal de Victoriano del Río, ligó muletazos a un toro que repetía en la muleta, en un trasteo en el que no faltaron sus tradicionales alardes y aparatosidad.
El público jovial y festivo que llenaba los tendidos, presto a divertirse, aplaudió y jaleó el trasteo del diestro. Los pases cambiados por la espalda, los muletazos largos y con el pico y los desplantes no faltaron en ninguno de los dos toros que le correspondieron en suerte.
En el quinto, el animal alargaba el viaje, algo que aprovechó con ventajismo Andrés Raúl con su clásico toreo. Dejó algún muletazo de calidad, destacando un enorme pase de pecho en dos tiempos, alargado hasta la penca del rabo. Faltó ajuste, y no solo sobraron los efectismos, sino que también sobró faena, pues el presidente le dio un aviso antes de que se fuera a matar al buen quinto.
El público, como siempre a lo suyo, solicitó desmedidamente y sin razón un indulto que el presidente no concedió. Pero ese mismo presidente que negó el indulto sí propició la salida a hombros del diestro limeño, pues, incomprensiblemente, el palco le entregó dos orejas de absoluto “chiste”, tras haber marrado con la espada. Ese mismo público que, enfervorecido, solicitaba el indulto del toro no fue capaz siquiera de pedir la vuelta al ruedo para el animal, que se marchó al desolladero entre aplausos.
Samuel Navalón completaba la terna. El joven diestro de Ayora, hijo taurino de esta tierra albaceteña, no se dejó nada en el hotel y salió a por todas en una tarde de gran importancia para él. Con el capote dejó dos chicuelinas muy ajustadas y, durante un quite por tafalleras de mucho pundonor, fue arrollado sin consecuencias.
Con la pañosa vimos a Navalón exponiendo y haciendo alardes del arrojo contenido en su concepto. Lo vimos con mucha inteligencia y verdad, dejando buenos pasajes con la siniestra, mientras que con la diestra dejó algún muletazo suelto de calidad. La espada le privó de un premio mayor y el benévolo palco le concedió una oreja pedida con populismo.
En el sexto, Navalón se fue a la puerta de chiqueros para después pararlo muy toreramente por verónicas. Fue un animal complicado en los dos primeros tercios, con el que anduvo muy bien con los garapullos Javier Perea. A los medios se fue con arrojo Navalón para comenzar la faena al sexto con algunos muletazos cambiados por la espalda. Después, en el toreo fundamental, lo vimos dejando algún pasaje profundo por el pitón derecho.
El de Ayora dominó la situación y estuvo a la altura de un toro de Victoriano del Río que, poco a poco, iba acortando el viaje. Culminó por luquesinas y, una vez más, la espada fue su asignatura pendiente, con lo que la Puerta Grande se le fue de entre las manos.
El respetable que abarrotó los tendidos albaceteños asistía este viernes a la corrida más esperada del serial, junto con la del día 12. Fue el ingrediente perfecto para una tarde triunfalista, propiciada por los toros de Daniel Ruiz, remendados con dos animales de Victoriano del Río, faltos de remate y presencia para lo que demanda esta plaza.
El palco fue la guinda a este pastel, con la generosa presidencia de don Joaquín Coy, que debió haber devuelto el primer toro a los corrales por inválido y debió haber mantenido más seriedad y criterio en el palco. Esta es la tónica general de las últimas ferias. Albacete ha perdido el rumbo y, poco a poco, se está convirtiendo en una plaza de talanqueras. El populismo se abre como protagonista en “La Chata”.
FICHA DEL FESTEJO
Albacete .- Cuarta de la Feria de la Virgen de los Llanos 2026 con toros de Daniel Ruiz para Alejandro Talavante, Roca Rey y Samuel Navalón. Entrada: Lleno de 'No Hay Billetes'
Alejandro Talavante, Silencio y Ovación con saludos;
Roca Rey, Ovación con saludos y Dos orejas;
Samuel Navalón, Oreja y Ovación con saludos;
SORTEO

