FERIA DE LA VIRGEN DE LOS ÁNGELES
Puerta grande de Miguel Andrades en la feria de Los Ángeles de Pedro Muñoz
Toros de Ignacio Tomás Frías para los matadores Antonio Linares, Darío Domínguez y Miguel AndradesSalió el primero de la tarde al ruedo de Pedro Muñoz, de buena presencia y con categoría acorde a la plaza; al que Antonio Linares le recetó una larga cambiada, donde después el toro le apretó hacia los adentros. Un puyazo recibió, caído y delantero, mientras empujaba con un pitón. En el tercio de banderilleras, buena lidia. Brindó al público el torero una faena con poca trascendencia en el tendido. El animal acusó el puyazo recibido y costaba que se desplazara. Linares, lo intentó, en una faena medida donde prácticamente todo en su mayoría fue con la mano derecha. Por el pitón izquierdo, poco pudo hacer. Estocada contraria y dos golpes de verduguillo. Oreja.
Con mucha caja hizo presencia el segundo de la tarde que desde los primeros lances apretó hacia tablas a Darío Domínguez. También acudió en una ocasión al caballo donde recibió un puyazo en buen sitio. Gran tanda de banderillas la ofrecida por los hombres de plata, con un primer par de Otero donde “Robleño”, acortó pero clavó en todo lo alto para poner a la plaza en pie. Excelente también fue el par de Verita, en todo lo alto, para finalizar de nuevo Otero con otro gran par. Saludaron ambos con montera en mano. No anduvo muy seguro Darío Domínguez ante un animal noble, pero que siempre sabía lo que se dejaba atrás. Faltó limpieza en los muletazos y acople por parte del torero. Media estocada que le autorizaba el uso del descabello, con el cual no estuvo acertado. Silencio tras aviso.
Con un sabor añejo recibió Andrades al tercero de la tarde para seguir toreando con mucho temple a la verónica. Empujó bien el toro de Ignacio Frías en su paso por el toro. Buena fue la lidia que precedió a un buen tercio de banderillas ejecutado por el propio matador, destacando el último par al quiebro y pegado en tablas. Brindó Miguel Andrades al ganadero. El inicio fue vibrante, por el pitón derecho, donde el toro acudía con celo y emoción y el torero con raza colocado en su sitio y queriendo mandar en la embestida. En la siguiente tanda, se coló el de Ignacio Frías y espeluznante fue la voltereta que sufrió Andrades sin aparente consecuencias. A partir de ahí., se paró por completo el animal y poco más pudo hacer el matador más allá de machetearlo dignamente y recetar una estocada en buen sitio. Oreja.
El cuarto de la tarde, del hierro de Los Ronceles, se desplazó de salida lo cual aprovechó Antonio Linares para lancear a la verónica; aunque no terminó de coger vuelo los lances de capote. Cumplió en su paso por el caballo y anduvieron bien con los rehiletes los de plata. No hubo brindis y la faena comenzó con el manchego sacándose al toro hasta más allá del tercio. No tenía mucho recorrido el animal, pero Antonio Linares a base de paciencia y tesón, consiguió unas meritorias tandas; donde los muletazos fueron de uno en uno y colocándose en el sitio. Se clavó al suelo y poco más pudo hacer, más allá de un final por manoletinas ajustado. Con la tizona, pinchazo y estocada defectuosa. Petición minoritaria. Silencio.
El quinto de la tarde, del hierro titular de Ignacio Frías, hizo acto de presencia un toro con muchos kilos y que se desplazó mejor por el pitón izquierdo en los lances de capote desplazó Darío Domínguez. Empujó pero sin emplearse en el caballo; en banderillas, buena lidia de José Otero y, de nuevo, buen par de Verita. Brindó al público una faena que no alzó el vuelo en ningún momento a pesar de que Darío se vio algo más confiado que en su primer oponente. Lo intentó de uno en uno, pero siendo su labor de poca transmisión. Varios pinchazos antes de una estocada defectuosa. Silencio.
El último de la tarde, también del hierro de Los Ronceles, acometió con alegría en el capote de Miguel Andrades. No se empleó en demasía en su paso por el caballo; donde tampoco fue muy castigado. Blandeó antes de un tercio de banderillas donde volvió a lucirse el matador; en concreto con un tercer par sentado en una silla de madera; recordando pasajes de tiempos lejanos. La faena anduvo por los lares de la tesón y empuje del torero, donde puso todo ante el animal que más se dejó de la corrida. Confío en su embestida, y llevándolo a media altura, consiguió llegar a los aficionados del tendido. En el final de su faena, por cercanías, llegaron los momentos más álgidos de la faena. Una estocada sin puntilla puso fin al cierraplaza. Dos orejas.
FOTOGALERÍA - DAVID CASTELLANOS
FICHA:
Pedro Muñoz (Castilla La Mancha) .- Feria de la Virgen de los Ángeles con toros de Ignacio Tomás Frías para:
Antonio Linares, Oreja y Silencio;
Darío Domínguez, Silencio tras aviso y Silencio;
Miguel Andrades, Oreja y Dos orejas;
Incidencias: Saludaron tras un gran tercio de banderillas Otero y Verita.