FESTEJOS
La Escuela Taurina de Murcia "El Toreo" se presentó en Lorca con un gran triunfo
Un total de 10 orejas y 2 rabos hicieron posible 5 puertas grandes de sus alumnosLa Escuela Taurina de Murcia "El Toreo" no pudo presentarse en la plaza de toros de Lorca con mejor pie. Por una parte, congregó a un numeroso público llegado desde distintas localidades de la Región de Murcia, como Murcia capital, Alcantarilla y, sobre todo, La Hoya de Lorca y Zarzadilla de Totana, además del público lorquino. Por otra, sus seis alumnos consiguieron, en distinto grado, un importante triunfo que hizo disfrutar enormemente a los asistentes, en un magnífico ambiente festivo y en una agradable noche de verano.
El alumno de la Escuela Taurina de Palencia, Guillermo Herrero, fue el único que no consiguió cortar trofeos debido al uso de la espada. Sin embargo, dejó una magnífica impresión tanto por su forma de andar la plaza y conocer los terrenos como por su manera de interpretar el toreo.
Toni Marín, que actuó en segundo lugar, se enfrentó a un gran novillo con el que realizó distintos pasajes de gran calidad, muy bien acogidos por el público, que solicitó y obtuvo para él las dos orejas.
Iván de Benito, ante un novillo poco colaborador, dio muestras de su buen concepto del toreo y fue capaz de extraer de su oponente todo lo poco que llevaba dentro, logrando cortar también dos orejas.
Domingo David "Dominguín", con un novillo complicado y exigente, demostró su capacidad y entrega. A pesar de sufrir varias volteretas, se sobrepuso con valentía, consiguió tandas de gran mérito y obtuvo igualmente dos orejas.
La apoteosis final llegó con los dos últimos novillos, el quinto y el sexto, ambos de gran calidad. J. A. Belmonte y Diego José Marín, cada uno con un concepto distinto del toreo, entusiasmaron al público hasta entregarlo por completo, consiguiendo dos orejas y rabo cada uno.
Cabe destacar la presencia de Ortega Cano, que quiso saludar y acompañar a los alumnos, recibiendo el brindis de dos de ellos, Guillermo Herrero e Iván de Benito. El maestro mostró además su satisfacción a la dirección de la Escuela Taurina por el prometedor futuro que presenta la cantera murciana.
Fue una gran novillada de Apolinar Soriano, en la que, pese a haber ejemplares de distintas condiciones, predominó claramente la calidad y la bravura características de esta ganadería. Al último novillo, de nombre Fundido, se le concedió la vuelta al ruedo.
La actuación de los alumnos de la Escuela Taurina de Murcia confirmó la excelente progresión que vienen mostrando y el creciente número de aficionados que los siguen. De hecho, muchos espectadores abandonaban la plaza preguntándose insistentemente:
«¿Otra en Lorca, para cuándo?»