ENTREVISTAS
Israel Guirao: “Soy consciente de dónde estoy”
Israel Guirao pertenece a esa nueva generación de novilleros que ha ido forjando su carrera con paciencia, esfuerzo y una firme convicción en sus posibilidades. Formado en la Escuela de Tauromaquia de Valencia, destaca por su entrega y por una concepción del toreo basada en el temple y el buen gusto. Su evolución ha estado marcada por una constante progresión, entendiendo que el verdadero crecimiento se cimenta en el trabajo diario.
A lo largo de su trayectoria ha ido acumulando actuaciones que han servido para consolidar su nombre entre los novilleros más prometedores del escalafón. Su paso por certámenes de relevancia le ha permitido demostrar personalidad, valor y una sorprendente madurez delante del toro.
Israel Guirao busca emocionar desde la autenticidad, sin artificios, apoyándose en la naturalidad, y su paso por Valdemorillo, Villaseca de la Sagra y Sevilla así lo corroboran.
Se te nota feliz.
La verdad que estoy muy contento por lo vivido en Sevilla y por cómo está yendo la temporada. Sólo tengo sentimiento de felicidad.
El año pasado ya hablábamos de una temporada muy importante, pero este año la superas.
El año pasado fue un poquito más de rodaje. Por decirlo de alguna manera, los compromisos eran de menor exigencia. Pero este año ya son plazas más importantes, donde compito con los mejores novilleros del escalafón, y está saliendo todo muy bien, mejor de lo que me esperaba.
Estás cortando trofeos, ganando premios, por ejemplo el Alfarero de Plata de Villaseca de la Sagra. ¿Eso te da moral, te da seguridad, te da reconocimiento, te carga de responsabilidad?
Sobre todo es muy bonito, porque al final, de los tres certámenes sin caballos más importantes de este año he ganado dos. Valdemorillo no lo pude ganar por la espalda pero di muy buena impresión, y después llegaron Villaseca y Sevilla, que fueron televisados. Es cierto que luego te exigen a estar al mismo nivel todas las tardes, porque al final, gracias a ello, te contratan otras empresas y quieren ver al mismo que han visto en Villaseca o en Sevilla.
¿Sevilla es tan especial como dicen?
Sin duda. Había mucha gente en los tendidos, y en las calles de Sevilla había mucho ambiente taurino. Al final es cierto que tiene un color especial.
Fue una novillada nocturna. ¿Cómo llevas torear por la noche?
Me gusta. Lo malo es que la misma semana tuve dos nocturnas, y entre torear y los viajes, que también son por la noche, se me cambió un poquito el horario. Durante los viajes estaba despierto, y pasé un tiempo que me costaba dormirme por las noches. Pero la verdad que, por el tema del calor, que sean espectáculos nocturnos viene muy bien, tanto para el público como para los que toreamos.
Has levantado mucha expectación. ¿Eso te anima, te responsabiliza, te presiona, te preocupa, te alegra?
Me ilusiona y me alegra. Me alegra mucho ver que todo el sacrificio que lleva detrás mi carrera se recompensa con el cariño que siento con la afición en Valencia y también fuera de mi tierra. Me motiva para seguir creciendo.
Ahora que no se te suba la cabeza…
Soy consciente de dónde estoy, pero también de lo que me está costando. Eso nunca lo olvido, porque sé que, en cualquier momento, si se me resbala un pie, todo lo que he conseguido se termina en un día. Por eso me entrego todos los días, para que no sea el caso.
¿Te obsesiona más cortar orejas o emocionar a los aficionados?
Me obsesiona cortar orejas convenciendo a los aficionados, porque al final las orejas tienen mucha importancia, pero hay que impactar. Los triunfos tienen que ser rotundos, y sin torear bien no se puede conseguir.
¿Vives 24 horas en torero o tienes tiempo para hacer otras?
El toreo es fundamental en mi vida. No estoy entrenando todo el día, pero las 24 horas estoy pensando en el toro. Luego tengo aficiones como el ciclismo. Ahora me ha dado mucho por salir en bici cuando puedo.
Imagino que estrás soñando con el debut con picadores.
Hemos mirado todas las opciones que había por delante y, aunque habían ofertas para este año, vimos muy buena opción seguir toda esta temporada sin caballos, para dar el salto al escalafón superior con la mayor seguridad, para que los triunfos y la emoción que pueda transmitir en la plaza no decaigan.
¿Cuando debutes con caballos estrenarás vestido?
Sí, porque el premio de Sevilla es un traje. Ahora tengo dos, el blanco y plata, y el rosa, que lo tengo de sustitución por si se rompe el blanco, que me está dando buena suerte. Pero tengo que ir a la sastrería de Justo Algaba a tomarme medidas, elegir el color, el bordado y que lo haga a mi gusto.