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Jarocho: "Poco a poco me voy acercando al torero que quiero ser"

Entrevista en exclusiva al matador de toros Jarocho
miércoles, 24 de junio de 2026 · 09:43

Hablar de Jarocho es hacerlo de uno de los nombres con mayor proyección del escalafón taurino actual. Formado entre la tradición familiar y el aprendizaje diario, el burgalés ha ido completando etapas a gran velocidad, pero siempre con la serenidad y la madurez de quien entiende que los triunfos importantes son consecuencia de años de esfuerzo silencioso.

La temporada de 2024 supuso un auténtico punto de inflexión en su carrera. Triunfador del Circuito de Novilladas de Madrid y de la Feria de San Isidro, el burgalés alcanzó una enorme proyección tras abrir la Puerta Grande de Las Ventas en aquella tarde del 21 de mayo, un éxito que impulsó su trayectoria hasta culminar con la toma de alternativa en Palencia pocos meses después.

Convertido ya en matador de toros, continúa dando pasos firmes en el escalafón y compartiendo cartel con algunas de las principales figuras del toreo. En esta entrevista repasa los momentos clave de su carrera, la importancia de Madrid en su evolución, sus raíces familiares y la ilusión con la que afronta citas tan especiales como su próxima actuación en Burgos y en El Burgo de Osma.

Jarocho, quisiera empezar esta entrevista hablando de tus raíces. Tu familia ha tenido una relación muy estrecha con la tauromaquia y has crecido respirando esa afición desde niño. Antes de hablar de triunfos y de plazas importantes, me gustaría detenerme en esos primeros años. 

- ¿Hasta qué punto fue determinante ese entorno familiar en tu vocación y en tu forma de entender el toreo?

- “Yo creo que fue fundamental porque desde muy pequeño, gracias a mi familia, he podido vivir el toreo desde muy cerca. He podido conocer esas raíces del toreo, esa historia, esos valores… y con el paso del tiempo, he podido darme cuenta de que el toreo es lo que me llenaba. Creo que ha sido fundamental el poder conocerlo desde dentro y desde niño”.

- ¿Qué fue lo que te empujó realmente a querer ser torero?

“Creo que lo que sentía cuando toreaba o bien de salón o bien delante de los animales. Veía que era algo diferente a lo que sentía con cualquier otra actividad y yo veía que torear era lo que más me llenaba y lo que más feliz me hacía”.

Una vez tomada esa decisión, comenzó un camino largo y exigente. Los aficionados suelen quedarse con las grandes tardes, pero pocas veces conocen todo lo que hay detrás: los entrenamientos, los tentaderos, los viajes y los sacrificios que requiere abrirse paso en una profesión tan dura.

- ¿Qué recuerdas de aquellos primeros años y qué fue lo más difícil de superar en esa etapa de formación?

- “Te diría que la primera etapa quizás sea la más bonita porque muchas veces eres desconocedor de muchas cosas, no tienes esas preocupaciones que con el tiempo vas adquiriendo y la verdad es que todo es inocencia e ilusión. Tengo recuerdos de que fue una etapa muy bonita. Era todo nuevo, lo ibas conociendo, pero disfrutabas mucho. Estabas en la escuela, donde todo, relativamente, era más fácil y luego yo creo que las dificultades, por supuesto en esa etapa tenía, pero las verdaderas son cuando sales sin tener el respaldo de la propia escuela”.

Con el paso del tiempo llegaron los resultados. Antes incluso de tomar la alternativa firmaste una etapa de novillero extraordinaria, especialmente en 2024, una temporada que supuso un punto de inflexión en tu carrera. Te convertiste en triunfador del Circuito de Novilladas de Madrid y también en novillero triunfador de San Isidro.

- Desde dentro, ¿qué evolución notaste en tu toreo para alcanzar ese nivel de regularidad y madurez?

- “En ese año fue fundamental la escuela de Madrid. Yo cuando debuté con picadores, terminé mi etapa en Salamanca y surgió la oportunidad de poder apuntarme y que la escuela se involucrara conmigo y fuera clave en ese año. Afronté el invierno con mucha responsabilidad. Pude hacer mucho campo gracias a la escuela, maté muchos toros a puerta cerrada y sobre todo que mi toreo pues, evolucionara. Pudo verse reflejado en ese año con actuaciones muy importantes como la tarde de Madrid, la tarde de Valencia en Fallas, cuando gané el Circuito de Novilladas de Madrid y poco a poco pues fui labrando mi camino. Ese año fue uno de los más importantes en mi corta trayectoria por la cantidad de plazas que pude pisar, por la cantidad de sueños que pude cumplir y luego con esa alternativa a final de temporada”.

Dentro de aquella temporada hay una fecha que ya forma parte de tu historia y de la memoria reciente de la afición madrileña: el 21 de mayo de 2024. Abrir la Puerta Grande de Las Ventas como novillero es algo reservado a muy pocos y supone presentarse ante el mundo del toro de una manera inmejorable.

- ¿Qué significado tiene actualmente para ti aquella tarde de Madrid?

- “Pues mucho. Fue un antes y un después en mi vida. Mucha gente antes de aquella tarde no me conocía y aquella tarde pudieron ver el tipo de torero que era y conocerme más en profundidad y, con ello, que la gente pudiera seguirme por las plazas. También fue una tarde que me abrió muchas puertas. Gracias a ello, pude torear en sitios donde me hacía mucha ilusión. Fue lo que me hizo llegar hasta la alternativa. Los recuerdos que tengo de esa tarde son muy bonitos. Suponía mi presentación en Madrid y luego por el transcurso de la novillada, que pude disfrutar, pude expresarme y abrir la Puerta Grande”.

- Después de todo lo que has vivido en Las Ventas, ¿qué le ha aportado Madrid a tu carrera?

- “Madrid es donde más agusto me siento. Gracias a Madrid mi toreo ha podido adquirir una mayor dimensión y gracias a Madrid, también me he podido abrir muchas puertas. Tanto la tarde de novillero como la tarde de este año como matador de toros, han sido tardes que me han aportado mucho. Creo que gracias a Madrid me he dado cuenta de que el camino emprendido era el correcto y que cualquier esfuerzo realizado merecía la pena por escuchar los “olés” de Madrid. Me siento muy agusto en Madrid y espero que sean muchas las tardes de triunfo que pueda tener a lo largo de mi carrera”.

Apenas unos meses después de aquella Puerta Grande llegó otro de los momentos más importantes en la vida de cualquier torero: la alternativa. En tu caso fue en Palencia, un día con el que soñabas desde niño y que suponía dejar atrás la etapa de novillero para entrar definitivamente en el escalafón superior.

- ¿Cómo viviste aquel día y qué recuerdos guardas de tu alternativa?

- “Los recuerdos que guardo son muy bonitos. Llegué muy ilusionado ya que estaba cumpliendo el sueño de convertirme en matador de toros y mi única preocupación era la de disfrutar. Gracias a Dios pude disfrutar porque el juego de los toros me lo permitieron y pude vivir una tarde muy bonita. Fue el comienzo de una etapa nueva en mi vida que afronté con la mayor de las ilusiones con mi padrino Daniel Luque”.

Desde entonces han pasado ya casi dos temporadas y has tenido tiempo para comprobar que la vida del matador exige una responsabilidad diferente. 

- ¿Cuál ha sido el aprendizaje más importante de esta nueva etapa?

- “Pues sobre todo el que todo necesita su tiempo. Que tenemos que tener mucha paciencia y que con ilusión van saliendo las cosas poco a poco. En estos dos años como matador de toros he podido experimentar diferentes situaciones que creo que gracias a ello he podido madurar y desarrollar una personalidad. Sobre todo, que no hay que tener prisa. En estos años he sabido esperar, he sabido tener esa paciencia de no precipitarme, de confiar en mí y de saber que las cosas van a llegar. Poco a poco creo que me voy acercando al torero que quiero ser. En estos dos años he podido vivir tardes muy bonitas en sitios muy bonitos y con figuras del toreo, que es donde quiero estar”.

Nos encontramos además en una temporada importante para ti. Dentro de apenas unos días te veremos en Burgos compartiendo cartel con Morante de la Puebla y Emilio de Justo. 

- Más allá de la categoría de tus compañeros, imagino que torear en tu tierra tiene un significado especial.

- “Pues sí, mucho. Es la plaza en la que he visto toros desde niño. Con la que siempre he soñado con pisar y me hace mucha ilusión. Más si cabe con el cartel tan bonito que es. Con dos figuras del toreo que admiro un montón. Un cartel en el que siempre he soñado con estar. Espero que pueda ser una bonita tarde de toros. Que los toreros podamos disfrutar y que con ello, la gente disfrute y podamos vivir una bonita tarde”.

Más adelante te veremos también en El Burgo de Osma junto a Miguel Ángel Perera y Borja Jiménez, dos nombres importantes del escalafón actual.

- ¿Sientes que este tipo de carteles son los que realmente pueden consolidarte como matador?

- “Completamente. Yo creo que todos los toreros queremos entrar en carteles así de bonitos, con figuras del toreo. Estoy muy agradecido de poder torear con ellos, de poder hacer el paseíllo a su lado y, por supuesto, de poder alcanzar el nivel que alcanzan ellos delante de la cara de los toros. Me motiva mucho torear con toreros tan importantes y creo que es donde de verdad puedo sacar mi mejor versión”.

A pesar de todo lo conseguido hasta ahora, todavía no has tenido la oportunidad de hacer el paseíllo en la Real Maestranza, un escenario con una personalidad y una exigencia muy particulares.

- ¿Es Sevilla una meta que tienes especialmente presente?

- “Sí. Desde niño he soñado torear en Sevilla por la categoría de su plaza, por la sensibilidad tan especial que tiene su afición y es una de mis ilusiones. Sé que tarde o temprano llegará esa oportunidad y sólo espero disfrutar y estar a la altura de una cita tan importante. Aún así, me gusta vivir el día a día y sé que con esfuerzo, sacrificio y siguiendo mi camino, llegará el día que pueda hacer el paseíllo en Sevilla y pueda mostrar mi toreo ante su afición. Espero que el día que me presente en Sevilla, sea el comienzo de un idilio con una plaza tan especial y sean muchas las tardes que vuelva”.

Ya para terminar, mirando más allá de esta temporada, todavía tienes por delante una carrera muy larga y numerosos retos que afrontar. A tu edad has conseguido hitos que muchos toreros tardan años en alcanzar, pero la sensación es que aún queda mucho camino por recorrer.

- ¿Qué objetivos te marcas para los próximos años y dónde crees que está el margen de crecimiento de Jarocho como torero?

- “No me gusta marcarme muchos objetivos ya que me gusta vivir el día a día pero sí que es verdad que de aquí a unos años quiero posicionarme en las ferias. Quiero ser un torero importante, estar en las ferias y con algo diferente que mostrar a la gente y esa es un poco mi meta para estos años. Creo que estoy ahondando en ello y que con esa ambición y esas ganas pronto se verá todo reflejado en la plaza”.

- Pues hasta aquí, ¡muchísima suerte en tus próximos compromisos!

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