ENTREVISTA
Tomás González: “Teruel es mi tierra y quiero que la plaza sea testigo de mi crecimiento”
Entrevista al novillero Tomás González previo a su compromiso en la plaza de toros de Teruel la próxima feria del ÁngelEl novillero turolense Tomás González afronta con ilusión y responsabilidad su compromiso del próximo 4 de julio en la Feria del Ángel de Teruel, una cita marcada por el peso de torear en su tierra, la tradición del ciclo turolense y el recuerdo del Maestro Víctor Barrio en el décimo aniversario de su fallecimiento.
Para Tomás González, anunciarse en la plaza de su ciudad supone mucho más que una fecha dentro de la temporada. El joven torero reconoce que Teruel ocupa un lugar muy especial en su trayectoria personal y taurina: “Teruel para mí es un lugar muy especial, es mi tierra, y eso siempre añade un valor único a cualquier tarde de toros, más aún teniendo en cuenta lo poco que he toreado hasta el momento en mi propia ciudad”.
La cita llega, además, dentro de una feria con una fuerte carga sentimental para el novillero. González recuerda que la Feria del Ángel ha formado parte de su vida desde niño y que este año tendrá un significado todavía más profundo por el aniversario de la muerte de Víctor Barrio, una tarde que vivió en primera persona y que le marcó desde la infancia. “La Feria del Ángel es un evento de gran categoría que he vivido desde pequeño, y este año adquiere un significado aún más intenso con el décimo aniversario de la partida del Maestro Víctor Barrio, un momento que marcó mi niñez al vivir en persona aquella fatídica tarde”, señala. Por todo ello, afirma que “pisar el ruedo de la Plaza de Toros de Teruel tiene un componente emocional muy fuerte para mí y me llena de ilusión”.
En el aspecto ganadero, el novillero se enfrentará a un encierro de Jiménez Pascuau, una divisa que todavía no ha lidiado pero de la que asegura tener buenas referencias. “Tengo muy buenas referencias de esta ganadería, aunque todavía no he tenido la oportunidad de lidiar sus animales”, explica. González confía en que la novillada responda a la categoría de la feria y permita el lucimiento de la terna: “Sé que nos encontraremos con una novillada acorde con la categoría de la Feria del Ángel y espero que los novillos nos den la posibilidad de brillar y que el público disfrute de una gran tarde”. En ese sentido, añade: “Confío en que todo salga bien y que tanto los compañeros como yo podamos ofrecer un espectáculo digno de esta plaza”.
La preparación de una tarde tan señalada también ocupa un lugar importante en su discurso. Tomás González asegura que el invierno ha sido fundamental en su crecimiento como torero y en la puesta a punto para una temporada en la que busca seguir avanzando paso a paso. “Este invierno ha sido clave para crecer y prepararme tanto para este compromiso como para toda la temporada”, afirma. Una preparación que ha basado en la constancia, el trabajo físico y la fortaleza mental: “Sigo trabajando con constancia, combinando entrenamiento físico y preparación mental, siempre con la máxima ilusión y con la intención de llegar a cada tarde con energía y concentración”. Para él, cada entrenamiento tiene un sentido claro: “Cada jornada de preparación es un paso más hacia poder rendir al máximo en Teruel”.
El compromiso del 4 de julio puede suponer un punto importante dentro de su temporada. González es consciente de la repercusión que tiene anunciarse en una feria como la del Ángel y, especialmente, hacerlo como torero de la tierra. “Teruel es un gran escaparate para cualquier novillero y uno debe dar siempre lo mejor de sí mismo”, sostiene. Sus objetivos pasan por dejar una actuación de peso y conectar con una afición que espera verle crecer: “Mi objetivo es triunfar con fuerza, mostrar a la afición la dimensión que quiero dar como torero y consolidar la ilusión de mis paisanos”. Aunque mantiene la prudencia, también deja clara su ambición: “La temporada ha empezado bien, pero paso a paso quiero ir sumando experiencias y momentos importantes, y que la plaza de Teruel sea testigo de ello”.
Ante una afición turolense que suele valorar la entrega y la verdad en el ruedo, el novillero quiere mostrar una versión auténtica de sí mismo. “Verán a un torero entregado y sincero, tratando de hacer las cosas como las siento y con hambre de mostrar lo mejor de mí”, asegura. Su intención es que la tarde no se quede solo en el resultado, sino que transmita emoción: “Quiero transmitir emociones y que el público perciba la pasión y la dedicación que pongo en cada muletazo, buscando siempre que la tarde sea auténtica y memorable”.
En cuanto a su evolución, Tomás González destaca el crecimiento experimentado durante los últimos meses. Considera que, en esta etapa de novillero, cada oportunidad debe convertirse en aprendizaje y madurez. “Este invierno ha sido de mucho crecimiento. Como novilleros, tenemos la obligación de aprovechar cada oportunidad para aprender y enriquecernos, absorbiendo todo lo que el toreo nos ofrece”, afirma. En ese proceso, busca avanzar tanto en lo técnico como en la expresión de su concepto: “Estoy tratando de disfrutar del proceso y de cada paso en mi evolución, profundizando en la técnica y en la forma de expresar mi concepto del toreo, sin perder nunca la ilusión por aprender”.
Antes de su actuación en Teruel, el novillero lanza un mensaje directo a los aficionados que acudirán a la plaza durante la Feria del Ángel. “Les diría que encontrarán a un torero con ambición y personalidad, dispuesto a dar todo lo que pueda ofrecer en su tarde”, señala. Para González, sentir el respaldo de su tierra sería un impulso muy especial en una cita de tanta carga emocional. “Hace mucho que no hay un torero de casa en Teruel y sentir el apoyo de mis paisanos sería algo muy bonito”, reconoce.
Consciente de que en el toreo nada puede asegurarse antes de que salga el toro, Tomás González sí garantiza una actitud: “No puedo garantizar un resultado concreto, pero sí puedo asegurar que mi entrega y ganas de torear estarán presentes desde el primer momento”.