ENTREVISTA
Daniel Rivas: "Que mi sentimiento pueda llegar al aficionado"
Entrevista en exclusiva a Daniel Rivas en BurladeroDaniel Rivas es un joven novillero sin caballos de Las Navas del Marqués, municipio de Ávila, que nos ha permitido compartir un rato de charla con él y su familia.
Su debut de luces tuvo lugar el 16 de mayo de 2.024 en Santisteban del Puerto (Jaén), en un festejo enmarcado dentro de las tradicionales fiestas de Pascuamayo, donde compartió cartel con Dennis Martín, Pedro de la Hermosa y Alfonso Morales. Aquella tarde sirvió a Daniel para a la postre, declararse ganador del ‘Premio al mejor novillero sin caballos’, por su faena a un buen novillo de Roque Jiménez.
En primer lugar, Daniel, agradecerte por parte de Burladero el acceder a nuestra petición para esta entrevista, en la cual esperamos acercarte a nuestros lectores y valorar una temporada, que a buen seguro, recordarás por siempre.
- Buenas tardes Miguel, para mí es un placer, ¡muchísimas gracias!
La primera pregunta es casi obligada. ¿De dónde te viene tu afición a los toros?
- Mi afición me viene desde muy pequeño, mi abuela materna siempre me llevaba al patio de cuadrillas de mi pueblo, Las Navas del Marqués, ya que vivíamos pegados a la plaza de toros, y siempre he ido con mis tíos de Villacarrillo a los encierros de allí. Entonces supongo que de ahí me habrá venido la afición, aunque no tengo ningún antecedente taurino, solo les gustaba, pero nada más.
Recuerdo que con 4 años me apunté a una asociación taurina que había en su día en Las Navas del Marqués, y ahí los maestros Macareno de Colombia y José María Matute me enseñaron a coger un capote.
Comentas que no hay esa tradición taurina en tu familia, por tanto te habrás encontrado con un camino aún más dificultoso si cabe, ¿Cómo consigue un joven abrirse camino en un arte tan difícil como este?
- Pues la verdad es que si no vienes de familia de toreros o profesionales pues puede ser más complicado, ya que a lo mejor no tienes la suerte de tener más oportunidades, una ganadería para poder tentar o este tipo de cosas. Además vengo de una familia muy humilde donde no puedo permitirme pagarme una sola vaca, de hecho, para poder comprarme un capote tengo que estar bastante tiempo ahorrando, por lo que aumenta la dificultad. Todo lo que toree será porque me lo gane en la plaza, y lo que no toree será porque no me lo he ganado, por eso es tan complicado, porque viniendo de una familia humilde, sin poder hacer campo, o si tengo una fecha pues poder comprarme unas vacas antes, me resulta más difícil. Sin embargo, estoy muy agradecido a toda mi familia, a mi escuela, mis maestros y a toda la gente que aporta su granito de arena para que yo tenga la oportunidad de conseguir mis sueños. Puede que lo tenga más complicado, pero mi ilusión cada día aumenta más.
A pesar de las dificultades con las que te encuentras día tras día, este año hemos podido verte acartelado varias tardes, ¿cómo valorarías esta temporada?
- Bueno pues esta temporada ha sido positiva, aunque no ha sido fácil personalmente, he tenido muchos altibajos pero he podido encontrarme en muchos días como en La Herencia, Albacete, Linares… que han sido muy importantes para mí y me han levantado mucho la moral. Me siento muy contento por esta temporada, y aunque tenga miles de fallos y mucho que corregir, he podido ir subiendo pequeños escalones que me acercan más a mi sueño. Voy muy despacio y poquito a poco, buscando siempre mejorar desde la humildad y el esfuerzo constante.
Ha sido una temporada en la que he pisado plazas importantes gracias a Dios. Ahora a seguir creciendo y que la temporada que viene pueda torear más y mejor.
El pasado 6 de diciembre pudiste participar en el I Certamen ‘Linares, cuna de toreros’, una fecha que tenías marcada en tu calendario por su importancia ¿Cómo viviste aquella tarde?
- Fue el día más bonito y especial de mi vida. Llevo soñando con torear en Linares prácticamente desde que empecé a querer ser torero con 4 años. Además, soy un obsesionado con Manolete y toda su historia, uno de los motivos por los que me hacía especial ilusión torear allí.
Desde que me levanté, disfruté lo máximo posible, encima tuve la suerte de que me tocaran Manolete, y gracias a Dios, el novillo me permitió estar a gusto por muchos momentos y poder sentirme en algunos muletazos. Conseguí cortar una oreja, pero bueno, eso es lo de menos al final, me quedo con las sensaciones y el día entero.
También televisado por Canal Sur, en fin, un día muy bonito e importante para mí que me permitió crecer como torero y como persona. Lógicamente tuve muchos fallos pero con el esfuerzo que le ponga y a través de los vídeos y los consejos de los maestros, los iré puliendo.
¿Sigues algún plan específico durante el invierno?
- Durante el invierno mi plan es seguir entrenando y trabajando día a día para corregir los errores y para seguir avanzando. Mientras tanto, lo compagino con mis estudios, no es fácil, ya que estoy en 2° de bachillerato y hay mucho que estudiar [risas], pero lo puedo llevar con el toreo, entrenando todos los días e intentando hacer el máximo campo posible.
En base a tu concepto del toreo, ¿Cómo te definirías ante los lectores y aficionados que no te conocen? ¿Qué de diferente podemos encontrar en ti?
- Aún no tengo un concepto definido pero busco torear muy despacio y sentir mucho, expresar todo lo que llevo dentro y que mi sentimiento pueda llegar al alma del aficionado, es muy difícil pero en esa búsqueda ando, además de intentar hacer las cosas de la manera más pura posible. Eso es lo que quiero llegar a conseguir, entre otras cosas, es un camino largo y espero que con el paso del tiempo lo pueda ir logrando, sin embargo, ahora mismo no tengo ningún concepto definido.
¿Te sientes más cómodo en el toreo de capa o con la muleta?
- La mayoría de los novilleros nos solemos ver más sueltos con la muleta, porque cuando vamos a las tapias salimos siempre con la muleta. Torear bien con el capote es muy difícil, pero es muy bonito. A mi gusto, prefiero torear muy bien con el capote antes que con la muleta, simplemente porque me gusta más, aunque me siento cómodo con las dos, siempre intento mejorar en ambas.
Actualmente uno de los grandes debates en el mundo taurino viene por la extensión de las faena. ¿Prefieres alargar hasta que el toro aguante o busque rajarse, o de lo contrario priorizas una faena corta de 5 minutos pero con todo el esplendor?
- Creo que es más importante que sea corto y bueno que largo y menos bueno. No soy el más indicado para decirlo porque me alargo mucho siempre [risas], pero voy a intentar mejorarlo. Prefiero la calidad a la cantidad, y es mejor dar 20 muletazos buenos y a matar que estar 10 minutos y no conseguir nada.
¿Tienes predilección por ciertas ganaderías o encastes, o de lo contrario estás abierto a todo?
- No tengo ninguna preferencia, y tampoco puedo tenerla porque no he podido torear muchos encastes, lo que más he toreado ha sido encaste Jandilla y Domecq, creo que ese tipo de encaste es el que mejor me viene para el toreo que busco, pero me gustaría poder torear todos alguna vez.
¿Quiénes son tus referentes hoy en día?
- Siempre intento coger cosas y aprender de todos los toreros. Mi mayor referente es Manolete, tengo una especial devoción por el maestro. Además de Manolete, también los maestros Morante de la Puebla, Juan Ortega, Pablo Aguado y Manolo Cortés. Me reitero, aprendo de todos, pero ellos son mis mayores referentes.
¿Cómo ves la situación de la tauromaquia en la actualidad?
- La tauromaquia yo la veo bien actualmente, hay mucha gente joven en los tendidos, cada vez van más, y eso es muy importante para la fiesta. Las plazas cada vez se ven más llenas, pero también pienso que habría que enseñar la tauromaquia a muchos jóvenes, que no sólo sea ir a ver un festejo, sino enseñarles como es la vida de un torero y del toro. Sin embargo, yo veo que va bastante bien, mientras haya gente que quiera ir a los toros y un niño con un sueño de ser torero, será muy difícil, por no decir que imposible, que se acabe.
Paula, hermana de Daniel, y uno de sus pilares en los días más difíciles, nos cuenta la siguiente anécdota del joven novillero cuando apenas era un niño.
- Pues casualmente Daniel tiene una cornada muy curiosa. Cuando tenía 10 años, en un entrenamiento en la escuela taurina en la que se encontraba en ese momento, un compañero, al poner banderillas y aproximarse al burladero, no frenó con el carretón y le dio una cornada a Daniel contra las tablas, él siguió entrenando hasta que sintió un dolor en el glúteo derecho y se echó la mano, esta quedó empapada de sangre, los maestros no se habían dado cuenta y Daniel se dirigió a ellos para comentarles lo que había pasado. Le bajaron el pantalón y tenía un agujero, de inmediato llamaron a mis padres, le llevaron al centro de salud, y estos dijeron que necesitaba cirugía taurina. Uno de los maestros se encontraba en Las Ventas ese día, se le presentó el caso, y se le llamó, el maestro dijo que le llevaran para allá.
Y efectivamente allí llegó Daniel, con tan solo 10 años apenas cumplidos, con todo el equipo médico esperándole. Obviamente se esperaban a un chaval mucho mayor. Entró directamente a Quirófano, le operaron y fue una cornada de unos 6 cm.
Daniel en esa época estaba de exámenes y mi madre le llevaba, hacía los exámenes de pie y volvía a casa [risas], además Daniel al día siguiente de que le operaran hizo a mis padres llevarle al entrenamiento.
Comentábamos antes, Paula, con Daniel, la tarde del 6 de diciembre en Linares. Pudimos ver como tu hermano te brindó la muerte del novillo. ¿Qué significó para ti este detalle que tuvo contigo?
- Mi hermano es la persona más importante de mi vida. No hay mayor orgullo que ver a un hermano cumplir sus sueños, y torear en Linares era uno de ellos. Ya sabemos que el toreo es una carrera de fondo y tiene muchos altibajos, no todas las tardes son buenas, y vienen muchos imprevistos, yo siempre le he apoyado y lo seguiré haciendo porque confío plenamente en él y en su capacidad, además creo que conectamos muy bien, compartimos muchas aficiones y los dos tenemos mucha sensibilidad para ciertas cosas.
Ese día yo me olía algo [risas], pero al verle acercarse con la montera en la mano, los nervios y la emoción ya se desbordaron, bueno ya se vio en las cámaras de Canal Sur como estábamos los dos emocionados. Cuando las cosas se hacen desde el corazón, las palabras sobran.
¿Algo que quieras decirle a Daniel y que aún no le hayas dicho?
- Pues la verdad es que nos confesamos todo porque aparte de hermanos somos muy buenos amigos, pero le diría que le quiero muchísimo, que confíe en los planes de Dios, que son perfectos, y que siga persiguiendo sus sueños, que los cumplirá.
Daniel, antes de despedirnos nos gustaría preguntarte ¿Qué le pides al 2026?
- Pido salud para mi familia y para mí, que es lo más importante, que haya momentos de felicidad, que pueda pisar la mayor cantidad de plazas, que disfrute mucho y que Dios me ayude a conseguir mis sueños.
Así será, confiamos en ello. Agradecerte de nuevo tu atención, y nos vemos en 2026 en los ruedos. Cuídate, Daniel.
Muchísimas gracias a ti, Miguel, por la entrevista y tu buen trato hacia mí, enhorabuena por la gran labor que hacéis y de nuevo mil gracias. ¡Nos vemos en las plazas!