IVÁN ABÁSOLO
"Es muy duro no poder enfundarte un traje de luces"
Iván Abásolo es un diestro vasco afincado en tierras salmantinas con una idea clara en su vida, ser torero de ferias. Y es que tal y como está la tauromaquia actualmente y más después de este azote pandémico nos encontramos con un torero que no ha hecho sino forjarse más si cabe en esta dura etapa. Actualmente se encuentra con las pilas completamente cargadas y con la maleta llena de ilusiones por mostrar a un nuevo Abásolo dispuesto a todo por alcanzar sus metas.
¿Cómo afrontas esta temporada?
Pues dentro de la dureza la afronto esperanzado porque tengo la oportunidad de prepararme mucho y de subir muchas cosas de las que hago en el campo a las redes sociales y demás, y ello me está ayudando para abrirme más puertas y que la gente me conozca cada vez más. En lo que va de año ya puedo decir que tengo algún festejo programado. Estoy ilusionado porque estoy dando aires nuevos a mi toreo sin dejar de lado las ganas y la actitud que tenía antes, y sobre todo estoy haciendo mucho hincapié en la espada, el año pasado en los festivales que maté fue muy rotunda y no quiero perder esa racha.
¿Es posible ir a Madrid este año?
No, no porque obviamente primero tengo que torear más. Madrid es un cartucho que no se puede desperdiciar, tengo mucho trabajo por delante y la afición de Madrid se merece un respeto, e incluso yo mismo. Las cosas no hay que tomarlas así tan a la ligera, todo lleva un proceso y un camino, actualmente mi idea es seguir rodándome, preparándome y matando el mayor número de corridas y festivales posibles para que cuando llegue el momento oportuno y óptimo no desaprovecharlo.
¿Qué crees que podría suponer tu participación en la Copa Chenel?
Pues podría ser un escaparate muy importante para mí, me daría a conocer que es lo que me hace falta, al igual que que se televisara alguna corrida mía. Y que sea la tarde propia para triunfar también es importante, mi actitud y mis ganas muchos la conocéis, pero quiero que se me vea más rotundo, perfeccionado, cuajado… Por ello para mí la Copa Chenel sería muy importante.
¿Quizá pueda ser Francia el lugar donde puedas pegar un aldabonazo?
Pues podría ser, Francia para el tema de descubrir toreros o rescatarlos del olvido es experta. Saben recuperar toreros que han tomado la alternativa y han quedado parados. A mí no me importaría, yo estaría encantado de torear en Francia, pero para mí pegar el aldabonazo es todo los días. Sea en una corrida o en un festival yo tengo que puntuar sí o sí, como el año pasado, maté dos festejos y corté siete orejas. Tuve una actitud muy arrolladora en ese sentido, que también era una parte de mi tauromaquia que se desconocía, antes era un poco frío, pero como quien dice “cuando la necesidad aprieta no hay pan duro”. Los años me han hecho adquirir otros caminos para triunfar sin apartar el toreo fundamental que es el que verdaderamente llega a los aficionados.
¿Torearás alguna vez en tu tierra, en Bilbao?
Pues no lo sé, eso depende de los empresario, yo me tengo que preocupar de puntuar en todas las plazas que me anuncie. Por supuesto que Bilbao para mí sería todo, pero bueno hay que ser conscientes de todo, sino es en Bilbao será en otro lado.
¿Es duro no poder enfundarte un traje de luces para torear?
Muy duro, muy ingrato. Pero quizás estar en el banquillo me haya enseñado a madurar, a no quedarme estancado en un concepto limitado del toreo, a descubrir otros caminos, a endurecer la piel sobre todo y a verdaderamente buscar en el fondo que llevo dentro. Gracias a Dios tengo una afición indomable y soy un enamorado del toro, es mi vida.
¿Qué crees que puedes aportar al toreo?
No lo sé, lo que sí te digo es lo que yo puedo llegar a dar. Y lo que puedo llegar a dar es mi entrega, mi afición, mis años, mi forma de pensar… yo al toreo le entrego 24 horas al día.
¿Compaginas la tauromaquia con algún trabajo para poder subsistir?
Sí, estoy trabajando en una empresa de electromecánica, obviamente porque como bien he dicho antes el año pasado toreé dos festejos. Pero también te digo que en lo que va de este año ya tengo alguna fecha prevista, estoy muy contento e ilusionado. Pero vivir del toro en mi situación sería imposible actualmente.
¿Has pensado alguna vez en tirar la toalla?
Nunca jamás, nunca jamás porque esto para mí es un sueño, no concibo la vida sin torear. En resumidas cuentas, nunca se me ha pasado por la cabeza a pesar de todas las durezas que he sufrido, zancadillas, de los entresijos que hay que muchas veces te enfadas contigo mismo… Pero tengo afición para aburrir y aquí seguiré hasta que en mi interior siga la llama del toreo.
Para los que no te conocen ¿Quién es Iván Abásolo?
Es un torero humilde, sencillo, muy amigo de sus amigos, enamorado del campo y sus tentaderos, tertulias con matadores de toros… Me gusta estar metido en este mundo, que para mí no hay otro que se asemeje, quizás sea porque no haya conocido ningún otro, pero si volviera a nacer volvería a ser torero aunque igual lo haría de otra forma para no cometer errores que cometí anteriormente, porque en la tauromaquia los errores se pagan bastante caros. Me hubiera gustado tener la experiencia que tengo ahora 8 o 9 años antes.