FOTOGALERÍA
Javier Cortés y su obra callada en Villarrobledo (galería)
El madrileño cuajó el domingo en pleno mes de agosto, una obra de una gran calidad artística, una obra para el recuerdoSiguen y seguirán los ecos de la obra callada que firmó Javier Cortés este domingo en la plaza de Villarrobledo. En pleno mes de agosto, con numerosos festejos de norte a sur de la península y Francia, los ecos de la obra que firmó el madrileño frente a un toro de Peñajara todavía resuenan.
El peso mismo de la distinción. Un torero distinto, clásico, de aroma eterno. Las formas, la torería, el buen gusto, el sabor. Esa colocación. Esa manera de torear con las yemas. Un torero alejado de los estereotipos. Javier Cortés, sin presiones. Un torero en libertad. Un alma libre. Dos orejas que no cuentan porque fueron lo de menos.






